
Hoy 23 de abril, Diada de St. Jordi, los ignorantes que no leen en todo el año reciben un libro (si tienen suerte) o se lo compran ellos mismos. Así mismo las borregas deciden lo mucho que quieren a sus parejas por el número de rosas recibidas y el dinero que se han gastado en ello. Una fiesta con buena intención pero retorcida por el marketing y el afán consumista de una mayoría que lo máximo que han leido es el manual de instrucciones de la televisión.
Sin embargo, para los que leemos todo el año y los que nos dedicamos, aún de manera amateur, al bello arte de la prosa y el verso, es un orgullo recordar a todos los que en su día cogieron la pluma y plasmaron sus emociones, sus pensamientos y sus sueños para que las generaciones futuras pudiésemos disfrutar su obra. De Platón a Cervantes, de Quevedo a Heinlein... a todos ellos les honramos.
Obviamente mentiría si dijese que me he escapado de este día. Yo también he comprado libros. Pocos, y todos destinados a las personas que realmente me importan y que se a ciencia cierta valoran la literatura, sea del tipo que sea, y disfrutan leyendo. A todos ellos va dedicado
también este día.
¡Feliz Día del Libro!
Sin embargo, para los que leemos todo el año y los que nos dedicamos, aún de manera amateur, al bello arte de la prosa y el verso, es un orgullo recordar a todos los que en su día cogieron la pluma y plasmaron sus emociones, sus pensamientos y sus sueños para que las generaciones futuras pudiésemos disfrutar su obra. De Platón a Cervantes, de Quevedo a Heinlein... a todos ellos les honramos.
Obviamente mentiría si dijese que me he escapado de este día. Yo también he comprado libros. Pocos, y todos destinados a las personas que realmente me importan y que se a ciencia cierta valoran la literatura, sea del tipo que sea, y disfrutan leyendo. A todos ellos va dedicado
también este día.
¡Feliz Día del Libro!
